17 de agosto de 2026
Respuesta breve: En un estudio de 24 semanas con 88 adultos con diabetes tipo 2 y obesidad, aproximadamente entre el 83 % y el 92 % del peso perdido con semaglutida correspondió a masa grasa, no a masa magra. La masa magra sí disminuyó, pero por un margen pequeño, y en el grupo tratado con semaglutida oral el cambio no fue estadísticamente significativo.
Ese es el hallazgo de Rodríguez Jiménez et al., publicado en Frontiers in Endocrinology en junio de 2024. Los investigadores del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla siguieron la composición corporal mediante bioimpedancia eléctrica multifrecuencia, en lugar de basarse únicamente en el peso de la báscula.
| Subcutánea (n=55) | Oral (n=33) | |
|---|---|---|
| Peso total perdido | 10,0 kg (9,5 %) | 8,6 kg (9,4 %) |
| Masa grasa perdida | 8,5 kg | 8,0 kg |
| Masa magra perdida | 1,7 kg | 0,7 kg (no significativo, p=0.112) |
| Proporción de la pérdida correspondiente a grasa | ~83 % | ~92 % |
| Área de grasa visceral | −30,2 cm² | −42,3 cm² |
El porcentaje de masa grasa disminuyó en ambos grupos, mientras que el porcentaje de masa libre de grasa aumentó 3,6 y 5,2 puntos, respectivamente. Esa es la dirección deseable: el cuerpo se vuelve proporcionalmente más magro, no solo más ligero.
Los autores no descartaron esta preocupación. Su conclusión afirma que debe anticiparse cierto descenso de la masa muscular y abordarse mediante actividad física regular, aunque señalan que se espera que sea menos pronunciado que la pérdida de grasa.
También ofrecieron una explicación de por qué el grupo subcutáneo perdió más masa magra. Estos participantes partían de un IMC medio más alto y, por tanto, de una masa magra basal mayor, de modo que una reducción proporcionalmente mayor se deriva de una pérdida total más grande.
Una báscula de baño muestra una sola cifra. No puede distinguir 1 kg de grasa de 1 kg de músculo. Dos personas pueden perder los mismos 8 kg con resultados internos completamente distintos, y la pantalla mostrará lo mismo.
Esto importa especialmente en dos situaciones. La primera es el inicio del tratamiento, cuando la pérdida es más rápida y la proporción resulta menos visible. La segunda es una meseta, cuando la cifra deja de moverse y se asume que no está ocurriendo nada. En este estudio, el área de grasa visceral disminuyó considerablemente en ambos grupos, un cambio que ninguna medición basada únicamente en el peso mostraría.
El estudio no evaluó ninguna intervención, por lo que no puede responder directamente. Los autores recomiendan realizar actividad física con regularidad y señalan específicamente el entrenamiento de fuerza en sus orientaciones sobre el estilo de vida como forma de mitigarla.
El análisis multivariante no encontró una asociación significativa entre la vía de administración y el porcentaje de pérdida de masa grasa. La diferencia aparente de masa magra entre los grupos se explica más probablemente por sus distintas características iniciales que por la vía de administración.
Solo parcialmente. Todos los participantes tenían diabetes tipo 2 y obesidad, con un IMC de 30 o más y un control glucémico inadecuado. Si tomas un GLP-1 para controlar el peso sin tener diabetes, esta cohorte no es comparable con tu caso.
Con un InBody 770, un dispositivo de bioimpedancia eléctrica multifrecuencia utilizado en entornos clínicos y de investigación. Los autores señalan que la bioimpedancia eléctrica no es el método de referencia y citan estudios que la comparan con la DXA, con resultados ampliamente coherentes.
No hubo grupo de control. Fue un estudio retrospectivo. El seguimiento duró 24 semanas, un periodo corto en comparación con el tiempo que las personas suelen mantener estos medicamentos. La muestra fue de 88 personas. Los propios autores señalan cada una de estas limitaciones.
Nada de esto invalida el hallazgo. Sí significa que la conclusión honesta es más limitada que el titular: en esta población y durante este periodo, la pérdida de peso correspondió predominantemente a pérdida de grasa, con una reducción modesta de la masa magra.
Los promedios de un grupo describen a un grupo. Tu propia proporción depende de tu composición corporal inicial, tu entrenamiento, tu consumo de proteínas y tu edad, factores que ningún promedio publicado puede tener en cuenta.
El InBody Dial H40 utiliza el mismo principio de medición que el 770 empleado en este estudio: bioimpedancia eléctrica multifrecuencia con electrodos en las manos y los pies, en un dispositivo diseñado para uso doméstico. Es un dispositivo de bienestar, no de diagnóstico, y no sustituye una evaluación clínica. Lo que ofrece es un registro constante entre consultas, de modo que la tendencia que lleves a tu próxima revisión abarque doce semanas en lugar de una sola mañana.
Fuente: Rodríguez Jiménez B, Rodríguez de Vera Gómez P, Belmonte Lomas S, et al. Transforming body composition with semaglutide in adults with obesity and type 2 diabetes mellitus. Front Endocrinol. 2024;15:1386542. doi:10.3389/fendo.2024.1386542. Acceso abierto bajo CC BY.
Este artículo resume investigaciones publicadas y ofrece información general, no asesoramiento médico. No recomienda ningún medicamento. Las decisiones sobre el tratamiento con GLP-1 deben tomarse con tu médico.